Científicos
de la NASA sugieren que, desafiando la lógica,
los huracanes nacen en los lugares menos
esperados
Durante mucho tiempo, los científicos
han sabido que los huracanes que azotan
las costas del Océano Atlántico, en América
del Norte y en Centroamérica, nacen a
partir de sistemas de tormentas lejos de
la costa oeste del norte de África. En
un irónico giro, estas tormentas, las más
húmedas de todas, son impulsadas por el
clima de uno de los sitios más secos de
la Tierra, el Sahara (el nombre
significa "desierto" en árabe).
Con el propósito de conocer los
detalles de lo que sucede, la NASA y
algunos investigadores universitarios
viajarán a la costa oeste de África
para llevar a cabo una campaña
internacional llamada "Análisis
Multidisciplinario de los Monzones
Africanos" (African Monsoon
Multidisciplinary Analysis, ó AMMA, en
inglés).
El grupo de los integrantes de la campaña
que pertenecen a la NASA se llama NAMMA.
"Vamos a observar la transición de
las nubes cargadas con electricidad,
lejos de la costa de África, hasta que
se convierten en los huracanes que
tenemos en los Estados Unidos,"
explica Robbie Hood, del Centro Marshall
para Vuelos Espaciales, y miembro del
equipo científico NAMMA. "Ésta es
una región con gran actividad
relacionada con el nacimiento de
huracanes".
Los científicos trabajarán desde el
15 de agosto hasta el 15 de septiembre
en las Islas de Cabo Verde, un grupo de
18 islas volcánicas ubicadas en el Océano
Atlántico, aproximadamente a 480 km
(300 millas) fuera de la costa oeste de
África. El director del programa es el
Dr. Ramesh Kakar, de la División
Ciencias de la Tierra, Directorado de
Ciencia (Oficinas Centrales de la NASA).
Los huracanes son enormes motores de
calor que giran impulsados por el calor
de las aguas tropicales. Los huracanes
de categoría 5 pueden embolsar vientos
de 240 kph (150 mph) o más. Hood explicó
que muchos de esos centros de energía
se originan con combinaciones de
tormentas eléctricas que se producen
lejos de África. Pero no todas las
tormentas eléctricas se convierten en
huracanes.
¿Por qué no? En esta historia, hay que
tener en cuenta muchos más elementos
que simplemente el agua cálida:
Otro componente que ayuda para que se
produzca la formación de huracanes son
las tormentas de polvo del Sahara. El
aire seco del desierto, que sopla en
dirección oeste, puede debilitar los
sistemas de tormenta del Atlántico. El
polvo, por otro lado, puede hacer las
veces de puntos de enucleación para el
vapor de agua, provocando así la
lluvia. Todavía no se comprende por
completo esta interacción entre el océano
y el desierto.
Para investigar con mayor profundidad,
el NAMMA utilizará el Laboratorio Aéreo
DC-8 de la NASA. Este avión modificado
ha sido empleado en los dos Experimentos
de Convección y Humedad (CAMEX 3 y 4)
de la NASA, que se llevaron a cabo en
1998 y en 2001. El laboratorio está
equipado con instrumentos de meteorología
que se utilizan para medir el viento, el
vapor de agua, la humedad, la presión
atmosférica, la temperatura y la física
detallada de la formación y el
desarrollo de las nubes.
Derecha: Para el avión DC-8 de la NASA
el mal tiempo es algo común y
corriente. [Más Información]
Asimismo, la NASA utilizará radares
meteorológicos, ubicados en Dakar,
Senegal y Praia, Cabo Verde, e
instrumentos montados en satélites de
la NASA tales como: la Misión de
Monitoreo de Lluvias Tropicales (TRMM,
en inglés), CloudSat y CALIPSO. Gran
Bretaña, Francia y otras naciones
europeas emplearán aviones e
instrumentos en superficie fuera de
Dakar, Senegal, en la costa oeste de África.
La División de Investigaciones de
Huracanes de la Administración Nacional
Oceanográfica y Atmosférica enviará
un avión para que sobrevuele las
afueras de Barbados con el propósito de
medir los huracanes a medida que se
aproximan a las naciones del Caribe,
Estados Unidos, México y Centroamérica.
Durante la misión, un monitor en tiempo
real, que tiene como base Internet, y
que fue desarrollado por el Centro
Marshall para Vuelos Espaciales, le
permitirá a los científicos hacer un
seguimiento del progreso del experimento
desde cualquier sitio del mundo usando
una conexión estándar a Internet.
Hood espera reunir mucha información.
"Nuestro objetivo es utilizar los
resultados de este experimento para
mejorar la tecnología que nos permite
predecir las precipitaciones y los
huracanes para el futuro."
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