Hace ocho años un equipo de una pequeña localidad de Castellón regresaba a Primera. Después de su primer ascenso en la 98/99 y su efímera estancia entre los grandes, un conjunto vestido de amarillo, confrontándose contra el mal destino, volvía a un sitio que casi no conocía. Era el Villarreal, aunque no lo parezca. Era el origen del milagro de un equipo que, ahora, es uno de los 'gallos' del corral del campeonato. Ese Villarreal lo entrenaba Víctor Muñoz.