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La interpretación de
este sueño bastante común depende del
contenido emocional. Si se despierta con
una terrible sensación real, puede ser
que ha sentido el fallecimiento de
alguien. Esto ocurre a las personas
sensibles. Si este sueño es recurrente
puede ser síntoma de un transtorno al
que los expertos señalan se le debe
prestar atención.
En las personas mayores este sueño les
ayuda a prepararse para su propia
muerte. Sin embargo, si el sueño de
produce sin sentir miedo o
preocupación, representa una
liberación de las preocupaciones
actuales y significa lo opuesto a morir
- una curación o un renacimiento está
a punto de ocurrir en su vida.
Si sueña la de un ser querido, es
posible que carece de algo en su vida
que dicha persona representa. O, por el
contrario, puede significar que esa
persona ya no representa nada en su vida
Si alguien de su familia aparece muerto
en un sueño, dentro de poco
experimentará tristeza. -
El que se muere en el sueño, en la
vigilia no tendrá mucha fe en su credo
religioso; mas si la muerte onírica es
acompañada de cortejo y llanto predice
en la vigilia muchos honores y alta
jerarquía. -
Otros dicen que la muerte anuncia viaje,
pobreza, casamiento, triunfo sobre el
enemigo, si el féretro es conducido a
hombros. La muerte de una mujer
desconocida presagia sequía; si vuelve
a la vida después de muerta: lluvia
bienhechora. -
La muerte de mujeres predice la de los
niños varones y viceversa. Cargarse con
un muerto vaticina pagar deudas de un
ateo. -
Ver un muerto postrado en la cama,
predice que el soñador se hará
responsable de los actos del difunto.
Ver a los muertos salir de sus tumbas y
comer el alimento de los vivos y beber
su agua, presagia miseria, hambre,
peste. -
La muerte de un conocido, acompañada de
lágrimas y gemidos, predice la muerte
de uno de los deudos del finado. Si no
hay duelo ni, pesares, señala
casamiento y una boda alegre. -
Todo lo que el muerto dice en el sueño
hay que aceptarlo como cierto y
verídico, porque los muertos no
mienten. -
Orar en el sueño por los muertos o
visitar sus sepulcros, es signo de
práctica de caridad en la vigilia, o
hará compañía de los viajeros. Ver
muerta a la esposa y luego resucitada,
predice un beneficio en la sementera. -
Tropezar en el sueño con un muerto
anuncia dinero. Caminar tras un muerto
es seguir su ejemplo. La muerte de un
sacerdote presagia la ruina de la
ciudad. Verse muerto sin enfermedad y
sin ningún síntoma grave, presagia
vida larga. -
Verse en agonía es una injusticia
consigo mismo o con los demás. La
muerte de un hijo en el sueño es
triunfo sobre un enemigo y una
salvación de un peligro. La muerte de
una hija es una desesperación. -
Verse muerto y enterrado: casamiento del
soltero, o la pérdida de la confianza
de los amigos. El casado que se vea
muerto y enterrado, tendrá que
separarse de su mujer, o de los amigos,
socios y parientes. -
Esta visión anuncia también viaje
largo; mas si está ausente volverá.
Para el que está con miedo y temor,
triste y acongojado, la muerte es
indicio de alivio y de tranquilidad.
Para el enfermo es signo de salvación.
-
La muerte de los hermanos predice la de
los enemigos. Verse entre difuntos,
predice que estará en la’ vigilia
rodeado de gente mentirosa. Acompañar a
un muerto es viaje largo y de provecho.
-
Comer con un muerto: vida larga.
Conducir a un muerto al cementerio:
caridad y obra de justicia. Ver vivo a
un muerto es un buen presagio. Ver a los
difuntos, con ropa nueva, es signo de
alegría y bienestar en el hogar del
soñador y viceversa. -
Ver a un muerto con la cara sombría,
predice que ha muerto sin reconocer sus
errores ni confesar sus pecados y
faltas. -
El muerto que gasta bromas en el sueño,
predice que la visión es falsa, por
cuanto la vida de ultratumba es
diferente a la de este mundo. Ver a los
padres muertos, volver a esta vida es
signo de alegría y disipación de
temores. -
Ver morir a un muerto, presagia la
muerte de uno que tiene el mismo nombre
del difunto. Ver a alguien dar de beber
y comer a un muerto, es pérdida de
dinero, desgracia. -
Dar a un difunto una prenda de vestir:
para el soñador es un vaticinio de
muerte. Recibir del difunto alguna
prenda como ser camisa, joyas, etc.,
heredará la vida que el difunto
llevaba; mas si es comida se traduce por
bienes inesperados -
Todo lo que se reciba del muerto y que
sean cosas gratas al espíritu anunciar
buen augurio. Conversar con los muertos
es un signo de vida larga; recibir de
los muertos es señal de mucho bien. -
Besar a un muerto conocido, es un
beneficio que de éste se recibirá; mas
si el que sueña está enfermo, esta ‘visión
le será fatal. -
Casarse en el sueño con una mujer ya
muerta, es presagio de muerte; lo mismo
si es mujer la que se casa con un
muerto. Ver que un difunto se ha casado
con una mujer viva: muerte de ésta. -
Seguir a un muerto a una casa
desconocida y luego entrar en ella y no
salir, es presagio de muerte; mas
seguirlo y no entrar: peligro. Recibir
de un muerto una camisa sucia o vieja:
pobreza. -
Ver a un muerto pegar a un vivo, se
traduce que éste está cometiendo
faltas graves que contrarían la moral y
la ley de Dios, porque los muertos nunca
obran mal debido a la inspiración
beatífica que reciben, y porque están
morando en el recinto de la Justicia
Divina. -
Otros intérpretes dicen que esta
visión anuncia mucho bien. Las órdenes
y consejos de los muertos deben ser
acatados en la vigilia. El tiempo que un
muerto anuncia se considera de este
modo: Un día se toma por un mes; un mes
se toma por un año, y un año por diez
años. -
La muerte de la madre es un presagio
fatal para el durmiente, lo mismo la del
hermano si el que sueña se halla
enfermo. Otros dijeron que la muerte de
la esposa es paralización de los
negocios del marido. -
Ver a un muerto que en vida era
gobernante, anuncia que el soñador
seguirá el ejemplo del difunto. Ver a
un sacerdote ya muerto, actuar en algún
lugar, es un signo de mucho bienestar
para dicha comarca. -
Ver a muertos levantar de sus tumbas e
ir a ocupar sus casas libertad de los
prisioneros, brote de las plantas y de
todo sembradío. Para el creyente la
muerte es signo de Gracia Divina. Puede
interpretarse por renunciamiento. -
La muerte repentina es riqueza para los
pobres, y miseria para los ricos. Ver a
los Profetas y los Santos en el sueño,
indica poder y fuerza moral y un sello
de gran distinción. -
Los sueños de muerte no anuncian la
muerte física, sólo afirman que algo
ha muerto, que algo desaparece de
nuestro horizonte vital; puede ser una
relación, un amor, una amistad, o
simplemente una cualidad o un defecto,
algo íntimo y personal que sólo
conocemos nosotros, que no queremos
aceptar su desaparición y que el sueño
trata de hacernos reconocer la realidad.
-
Pero la verdad es que son rarísimas las
ocasiones en que la muerte física de
otra persona puede percibirse en
sueños, por más que con la misma nos
una un gran afecto o parentesco. Y
cuando esto ocurre, la intensidad y
verismo del sueño es tal aunque sólo
se trate a veces de una voz lejana que
no queda la menor duda de que se trata
de un proceso telepático o el contacto
con una realidad trascendente. -
Pero también existe otro tipo de
sueños de muerte, y es el que aparece
cuando la edad ya nos hace presentir su
proximidad aunque sólo sea en el fondo
del subconsciente y nos neguemos a
reconocerlo. Es por ello que en el
declinar de la vida la presencia de la
muerte suele ser más frecuente en
sueños, sin que por ello anuncie la
muerte de nada. -
Del mismo modo que en estas edades
existe el automatismo inconsciente de
revisar las esquelas mortuorias de los
periódicos, como buscando si en las
mismas figura algún viejo amigo de la
infancia, o alguien con quien hace
largos años que hemos perdido el
contacto, también estos sueños de
muerte responden al mismo fenómeno y
ambas cosas no son más que una
preparación inconsciente para nuestra
propia muerte y suelen tornarse
repetitivos o al menos relativamente
frecuentes, hasta que una noche, en el
mismo sueño se advierte que aceptamos
lo inevitable como algo natural
perdiendo el carácter terrible con que
se nos aparecía aquel momento; y el
sueño, cumplida su misión, no vuelve a
aparecer |